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Las tendencias de formación empresarial en 2026 está cambiando las reglas del juego y está dejando algo claro: la formación ya no es solo un «curso» si no es una manera de mejorar la productividad de la empresa, retener talento y adaptarse a los nuevos cambios que están presentes en nuestro día a día; aplicación de la inteligencia artificial en diferentes puestos de trabajo,  digitalización y nuevas habilidades y bienestar para los empleados.

Aplicar la IA a tu puesto de trabajo

La nueva tendencia en Inteligencia Artificial no se centra tanto en aprender teoría sobre la IA, sino en aprovecharla como herramienta práctica para realizar tareas reales, ahorrar tiempo en trabajos repetitivos y automatizar procesos que pueden ser sustituidos de manera eficiente.

Algunos de los ejemplos por puesto donde la IA se aplica a tareas reales podría ser:

  • Administración: redactar correos, resumir documentos, preparar informes, ordenar información.

  • Comercial/Ventas: guiones de llamada, respuestas a objeciones, propuestas rápidas, seguimiento de leads.

  • Atención al cliente: respuestas base, clasificación de incidencias, mejora del tono y la claridad.

  • Marketing: ideas de contenidos, copies, calendarios, versiones de anuncios, SEO básico.

  • RR. HH.: descripciones de puesto, preguntas de entrevista, mensajes internos, planes de onboarding.

Formación personalizada por habilidades para tener más impacto

La formación empresarial en 2026 gana fuerza la formación enfocada en habilidades concretas y aplicables. Ya no se trata de acumular cursos sin un objetivo claro, sino de formarse de manera estratégica, potenciar las competencias que cada persona ya tiene y desarrollar nuevas habilidades que realmente mejoren el desempeño profesional y el día a día en el trabajo.

Algunas de las formaciones más demandas en 2026 serían:

  • Comunicación y atención al cliente

  • Productividad y organización

  • Ventas consultivas y negociación

  • Liderazgo para mandos intermedios

  • Competencias digitales e IA aplicada

  • Gestión del cambio y trabajo en equipo

Cursos cortos (Microlearning) para fomentar el aprendizaje

En 2026 la formación larga pierde fuerza por una razón simple: la gente no tiene tiempo y, cuando lo tiene, necesita que sea útil y aplicable. Por eso el microlearning se convierte en el formato estrella: píldoras de 5 a 15 minutos que van directas al grano y se pueden hacer entre tareas, en una pausa o desde el móvil.

La clave no es aprender “mucho” de golpe, sino aprender mejor con pequeños avances constantes. Estas cápsulas cortas suelen diseñarse para encajar en el flujo de trabajo y consumirse en momentos concretos, por ejemplo antes de una reunión, entre tareas o en formatos muy dinámicos como vídeo, actividades interactivas o pequeños retos diarios (incluso vinculados al bienestar).

En Innaforem esto encaja de forma natural gracias a la formación online a través de nuestra plataforma, donde puedes aprender a tu rimo desde donde tu quieras.

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Las (soft skills) habilidades blandas ganarán protagonismo en 2026

Las soft skills como la comunicación, el trabajo en equipo, el pensamiento crítico, la creatividad o la gestión emocional se han convertido en una prioridad real en los programas formativos de 2026 porque son, precisamente, las habilidades que la IA no puede sustituir de forma completa. La tecnología puede automatizar tareas, acelerar procesos y aportar datos, pero no puede reemplazar la forma en la que una persona lidera una conversación difícil, inspira a un equipo, interpreta matices o toma decisiones con criterio en situaciones inciertas.

Por eso, las empresas están orientando su formación hacia perfiles capaces de explicar ideas con claridad, colaborar de verdad, resolver problemas con autonomía y adaptarse al cambio cuando hay presión. No se trata solo de “ser amable” o “tener don de gentes”, sino de saber comunicar para alinear objetivos, pensar con rigor para decidir mejor, y gestionar emociones para mantener el rendimiento sin romperse por el camino.

En este contexto, desarrollar soft skills ya no es un complemento: es la base que marca la diferencia entre profesionales que “usan herramientas” y profesionales que generan impacto, incluso en entornos donde la IA está presente en todo el día a día.