La inteligencia artificial también puede ser utilizada para mejorar y automatizar los ataques informáticos. Entre otros riesgos, puede facilitar la creación de mensajes fraudulentos más convincentes, la búsqueda de vulnerabilidades o la suplantación de identidad.
El Centro Criptológico Nacional ha puesto a disposición de las organizaciones públicas y de sus proveedores una herramienta de autoevaluación para conocer su grado de preparación frente a estas amenazas. La herramienta permite identificar puntos débiles y proponer acciones de mejora.
Para cualquier organización, esta evolución refuerza la importancia de revisar periódicamente sus riesgos, mantener actualizados los sistemas y formar a las personas para reconocer comunicaciones sospechosas.
Recomendaciones básicas:
- Verificar las solicitudes inesperadas por un canal diferente.
- No facilitar contraseñas ni códigos de acceso.
- Revisar cuidadosamente los mensajes, audios o vídeos que soliciten pagos o información.
- Comunicar cualquier sospecha al responsable de seguridad.Más Info: Guía de buenas prácticas frente a la IA ofensiva