Desde el 2 de febrero de 2025, cualquier empresa española que utilice inteligencia artificial en su actividad tiene una obligación legal nueva: garantizar que su personal sabe usarla. No es una recomendación ni una buena práctica sectorial. Es el artículo 4 del Reglamento (UE) 2024/1689, conocido como AI Act y afecta a cualquier empresa que utiliza la IA desde nivel básico hasta una multinacional.
El problema es que la mayoría de organizaciones no sabe qué significa exactamente «alfabetización en IA», a quién alcanza ni cómo demostrar que la ha cumplido.
¿Qué es la alfabetización en IA?
La alfabetización en IA es el conjunto de conocimientos, capacidades y comprensión que permiten a cualquier usuario que trabaja con la IA usar sistemas de inteligencia artificial de forma informada, reconociendo tanto sus beneficios como sus riesgos y los daños que pueden causar.
La definición no es nuestra: procede del artículo 3, apartado 56, del propio Reglamento. Y el matiz importa, porque incluye expresamente la parte incómoda. No basta con enseñar a redactar prompts o a sacar partido a Copilot. La norma exige que el personal sepa también cuándo la herramienta se equivoca, por qué discrimina, qué información no debe introducirse y qué hacer cuando algo sale mal.
¿Es obligatoria la alfabetización en IA?
Sí. La obligación es directamente aplicable en España sin necesidad de trasposición, porque el AI Act es un reglamento europeo, no una directiva. Está en vigor desde el 2 de febrero de 2025 y no distingue por tamaño de empresa ni por sector.
¿A quién obliga exactamente?
El artículo 4 se dirige a proveedores y responsables del despliegue de sistemas de IA. Esto significa que todas las personas que utilicen herramientas de Inteligencia Artificial deben contar con los conocimientos y competencias necesarios para comprender su funcionamiento, aprovechar sus oportunidades y conocer sus riesgos.
La obligación alcanza tanto a proveedores como a responsables del despliegue. Es decir, si una empresa utiliza una herramienta de IA, aunque haya sido desarrollada por un tercero, debe garantizar una formación adecuada a quienes la utilicen, tanto personal propio como contratistas, colaboradores o personal externo.
Esta formación debe adaptarse a sus conocimientos, experiencia, formación previa y al contexto en el que se utilice la IA.
¿Qué sanciones hay por incumplir la ley?
A partir del 2 de agosto de 2025, las empresas que no cumplan con las obligaciones del artículo 4 del Reglamento (UE) 2024/1689 pueden enfrentarse a multas de hasta 15 millones de euros o del 7 % de su facturación anual. Por ello, contar con una adecuada preparación en Inteligencia Artificial no solo ayuda a aprovechar estas herramientas de forma segura, sino que también contribuye a reducir riesgos de incumplimiento y proteger a la organización.
¿Hace falta un certificado oficial?
No existe actualmente una certificación oficial obligatoria ni un programa formativo único y homologado. Sin embargo, esto no significa que las empresas estén exentas de demostrar el cumplimiento de la obligación. La formación debe ser adecuada y proporcional al uso que la organización haga de la IA.
¿Qué gana tu empresa con el Curso online de alfabetización en IA?
La alfabetización en IA no debe entenderse únicamente como una obligación legal, sino como una oportunidad para mejorar procesos, reforzar las competencias del equipo y fomentar un uso más seguro y responsable de la Inteligencia Artificial.
Con una formación adecuada, tu empresa puede preparar a sus empleados para utilizar la IA de forma práctica y eficiente, adaptando los contenidos a sus funciones y necesidades reales.
1. Que la normativa sea una parte central del curso
Un curso realmente útil debe abordar el Reglamento Europeo de IA (AI Act) de forma clara y práctica: clasificación de los sistemas según su nivel de riesgo, responsabilidades de proveedores y responsables del despliegue, así como las obligaciones de transparencia y etiquetado. No basta con mencionar la normativa de pasada: debe formar parte del contenido principal de la formación.
2. Que incluya los riesgos de la IA
La formación no debe centrarse únicamente en cómo mejorar la productividad. También debe enseñar a identificar y prevenir riesgos, como las alucinaciones, los sesgos algorítmicos, el sesgo de automatización o la exposición de información confidencial.
3. Que se adapte al perfil del alumnado
La formación debe ser proporcional al nivel de conocimientos, experiencia y funciones de cada persona. No necesita la misma preparación quien utiliza IA generativa para tareas de oficina que quien gestiona sistemas de mayor riesgo.
4. Que sea práctica y aplicable
La teoría debe trasladarse al día a día. Trabajar con herramientas como ChatGPT, Microsoft Copilot u otras soluciones que el equipo utiliza habitualmente permite convertir los conocimientos en buenas prácticas desde el primer momento.
5. Que permita acreditar la formación
Es importante que exista trazabilidad de la formación realizada: participantes, fechas, contenidos y finalización. Esta documentación permite demostrar que la organización ha tomado medidas para cumplir con sus obligaciones.
6. Que incluya las nuevas amenazas asociadas a la IA
La IA también está potenciando riesgos de ciberseguridad, desde deepfakes y voces clonadas hasta fraudes más sofisticados. Formar al equipo para reconocer estas amenazas puede convertirse en una primera línea de defensa para la organización.
Nuestro Curso de Alfabetización en Inteligencia Artificial son 20 horas de formación online que cubren los bloques que exige el artículo 4: fundamentos, uso eficiente de herramientas, riesgos y pensamiento crítico, seguridad y ciberamenazas, marco normativo completo del AI Act y política interna de uso responsable.
Además, incluye diploma acreditativo y es bonificable a través de FUNDAE, para que tu empresa pueda formar a su equipo y dejar constancia de la formación realizada.
