El Centro Criptológico Nacional ha advertido sobre los riesgos que la computación cuántica puede representar para la seguridad de la información.
Aunque esta tecnología todavía está en desarrollo, su evolución podría afectar en el futuro a determinados sistemas criptográficos utilizados actualmente para proteger comunicaciones, documentos y datos. Por este motivo, las organizaciones deben comenzar a identificar qué información necesita mantenerse protegida durante largos periodos de tiempo y qué sistemas dependen de mecanismos criptográficos.
Esta preparación no exige sustituir inmediatamente todas las herramientas. El primer paso consiste en conocer los activos, evaluar los riesgos y planificar los cambios de forma ordenada.
Desde la perspectiva de un Sistema de Gestión de Seguridad de la Información, resulta especialmente importante:
- Identificar la información más sensible.
- Conocer durante cuánto tiempo necesita protección.
- Mantener un inventario actualizado de sistemas y tecnologías.
- Revisar las recomendaciones de organismos especializados.
- Incorporar estos riesgos en la planificación y mejora continua del SGSI.
Prepararse con antelación permite adoptar nuevas soluciones de forma segura y evitar cambios urgentes cuando las tecnologías actuales dejen de ofrecer una protección suficiente.